
Shu-gyo:
Entrenamiento austero en un sentido espiritual.
Do-jo:
Es el lugar donde se estudia la vía espiritual.
El verdadero practicante de Budo está entregado a la idea de ser un estudiante cada día de su vida.
Es a través de la disciplina, que sin un fin o una meta y gracias al entrenamiento del Budo, que el espíritu se pule (Sei-shin taren: Pulir el espíritu).
La vida es mi do-jo.
Haciendo de esta práctica austera la esencia del camino, cada día es un nuevo día.
Hoy es un gran día
para vivir,
para morir...